Antes de cada exámen los profesores de mi colegio llegaban al salón de clases con una frase que se sabían de memoria: “El que haga copia o intento de copia se va para la casita”. Ellos eran los profesores súper chéveres, porque los realmente `casposos´ o malos eran los que amenazaban con expulsión, matrícula condicional o en el mejor de los casos cita con los papás a los alumnos que llegaran a hacerlo.
En la universidad se vuelve más serio el asunto pero no imposible, al fin de cuentas los profesores están para enseñar y no para vigilar; lo verdaderamente preocupante es que todavía haya tanta flexibilidad respecto a este tema. “En la vida real (como si el mundo académico fuera un sueño) las cosas son distintas”, recitan usualmente los profesores en las aulas refiriéndose a las consecuencias de copiar contenido de otro sin previo aviso o sin citar a la fuente. Un ejemplo de esto sucedió con SENIAT, la autoridad aduanera y tributaria de Venezuela, que `fusiló´ recientemente dos videos de la campaña de la Dian (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales), del año 2006 con un costo aproximado a los 5.000 millones de pesos.
A pesar de que el gobierno colombiano prefirió no meter más leña al fuego con este episodio, por razones políticas con el vecino país, es evidente que la violación a la propiedad intelectual tiene castigo, y quisiera creer que de alguna forma la agencia de publicidad Pezeta, creadores de dichos comerciales, va a ser reparada.
La insistencia de los profesores de colegios y universidades, entonces, sí tiene fundamento. No quiero imaginarme cómo la deben estar pasando en este momento los que decidieron copiar sin descaro estos comerciales. Al parecer ellos `caparon´ esa clase.
Desde la academia se debe hacer un fuerte llamado a este tipo de acciones que van en contra de un mal que seguramente alguna vez (nos) ha atacado a miles de estudiantes en el mundo irreal y que debe ser erradicado del “mundo real”.
¿Qué opinión le merece los siguientes videos?